El estudio de YSL aparece recreado en la exposición sobre el autor, que la Fundación Mapfre, presenta en Madrid, hasta el 8 de enero de 2012.
Tan solo un tablero con dos caballetes, una silla y en la pared de fondo: fotografías (incluídas las de su bulldog francés Moujik), muestrarios de telas, figurines y un retrato que su amigo Bernard Buffet le hizo en 1958. Sobre la mesa: sus gafas de pasta, un objeto personal utilizado a menudo como elemento representativo del gran diseñador.
Esta mañana, ojeando el blog Style is an attitude, me he encontrado con el último y jugoso post de Ana Balda sobre Balenciaga: "Balenciagas" : Just masterpieces.
Tras leer el artículo han aparecido dos, no menos, interesantes comentarios al mismo. El primero era de Javier González de Durana, actual Director del recién inaugurado Cristóbal Balenciaga Museoa, en Getaria y el segundo, la respuesta de la propia Ana Balda.
He pretendido incluir un comentario mío, pero resulta que tal ha sido mi emoción al escribir y esribir y escribir... que por lo visto he superado el número máximo de caracteres y no he podido dejar, en el blog de Ana, mi comentario. Así es que esta es la razón de que lo deje aquí. Porque mi intención, como digo era "conversar".
Con lo cual: instrucciones de uso: Acudir a Style is an attitude, leer el post para despues leer los comentarios aquí copiados; tras el cual, aparece el mío. Para quién tenga paciencia y ganas de seguir leyendo sobre Balenciaga... ahí va...
Este final, "vestidos, capas y chaquetas que por su corte, proporción y perfección, también son obras de arte", con el que estoy totalmente de acuerdo, me impulsa a comentar aquí que hace pocos días tuve un encuentro con algunos diseñadores vascos en el propio Cristóbal Balenciaga Museoa. En una conversación informal con varios de ellos me preguntaron que clase de contenidos se verían en el futuro dentro del museo, si habría exposiciones de arte o si serían siempre sólo de moda. Respondí que la intención era mezclar las tipologías artísticas en la medida de lo posible y presentar diálogos cruzados entre las artes; vestimenta, pintura, escultura, fotografía, vídeo... De pronto varias de las personas presentes, diseñadores y diseñadoras, me respondieron que la ropa no era arte, sino artesanía por tratarse de algo utilitario. Me quedé muy sorprendido de que esa afirmación procediera de profesionales del sector. Repliqué que para mí cierta moda es arte, del mismo modo que cierta pintura lo es y otra pintura no pasa de ser mera decoración, y que la arquitectura también es algo utilitario sin que no se cuestione por ello su condición de arte. En fin, lo dejo aquí a la espera de poder profundizar en futuras ocasiones en este asunto que yo creía sus propios protagonistas tenían más claro.
Gracias por tu comentario, Javier y sé bienvenido a este blog. Es un tema profundo. La pregunta que subyace de fondo afecta al mundo del arte en general:¿qué puede ser considerado una obra de arte? Un tema recurrente, especialmente después de lo de Duchamp y su famoso urinario, que afecta especialmente al mundo de la moda desde que entró en los museos. En cualquier caso, incluso entre los más escèpticos, hay consenso en que pocos dominaron la técnica tanto como Balenciaga en esto de "hacer cosas hermosas". El quiz puede que esté en esto que dices: "cierta moda es arte, del mismo modo que cierta pintura lo es y otra pintura no pasa de ser mera decoración, y que la arquitectura también es algo utilitario sin que no se cuestione por ello su condición de arte". Supongo que influye también el sujeto que mira, me refiero a su capacidad para saber apreciar "las cosas bellas". ¿Una cuestión de formación, de actitud, de saber mirar? ¿de tiempo para detenerse y diferenciar? Quizás necesitemos también un filósofo en esas futuras ocasiones. En cualquier caso el Museo Balenciaga puede contribuir mucho a profundizar en cuál es el lugar de la moda. Un placer tenerte por aquí interactuando en torno a Balenciaga y la belleza. Saludos.
Buenos días! Bonita mañana de domingo para leer, reflexionar, debatir y … por qué, no? polemizar un poquito…
“La moda no es un arte, pero para dedicarse a ella hay que ser un artista”. Yves Saint-Laurent.
Si me permitís participar en vuestra conversación sobre si la Moda es o no es Arte…. Os diré, por si sirve de aportación, que hasta hace exactamente un año, en mi tesis doctoral sobre Cristóbal Balenciaga, uno de los aspectos a tratar era el de “demostrar” que el modisto elevó la Alta Costura a Disciplina Artística.
Digo “ hasta hace un año”, porque fue en octubre de 2010 cuando tuve mi última conversación con Lesley Miller –conservadora del departamento textil del Museo V&A y gran experta en Balenciaga- sobre ésto y ella, de la manera más simple –al mas puro estilo británico diría yo… aunque ella es galesa- desmontó mi teoría en un segundo con la simple observación: “Se trata de una cuestión de definición. Quizá en español el concepto “artista” y “artesano” no sea muy diferente. En inglés, la diferencia es clara. Está en el diccionario.” Claro que, ella, qué me va a decir siendo, como es, Conservadora del Museo -más importante del Reino Unido-, que ilustra la evolución de las llamadas “artes industriales” o “menores”…
(Vaya por delante mi admiración por Lesley Miller. En las ocasiones en que he charlado con ella he comprobado su gran profesionalidad, su profundo conocimiento y su humildad y generosidad para con ese conocimiento; cosa que alabo de forma especial. Y no pierdo de vista que debido a esta “simple” observación suya mi investigación tomó un camino bastante más interesante que el inicialmente tomado.)
Su respuesta, en un primer momento, me dejó bloqueada porque mi hipótesis, tal y como estaba planteada, se caía inevitablemente. Pero la reflexión que vino después, fue muy interesante porque me ayudó a profundizar en la cuestión fundamental : la naturaleza creadora de Balenciaga, los aspectos psicológicos que poseía ( que son ni más ni menos los que posee una persona que llega a la “Excelencia”, en cualquier ámbito de la vida), su necesidad de permanente búsqueda de la perfección a través de un proceso creativo que le llevaba a una materialización de la “idea” absolutamente genial, en el sentido más estricto de la palabra “genial” (Los comienzos de la investigación sobre la creatividad se remontan a la Psicología del pensamiento. Graham Wallas (1926) habla de pensamiento creativo, que es común al artista y al científico. Este, se propone la tarea de descubrir nuevos hechos y principios, en tanto que el artista se propone como meta la interpretación de cosas, relaciones o valores imaginarios. Pero en ambos casos podemos seguir las cuatro fases de proceso: 1) preparación, 2) incubación, 3) iluminación y 4) verificación. Y por supuesto, Balenciaga pasa por estos cuatro estadios) y la combinación de todo sumada a un profundo conocimiento de la técnica –en permanente evolución- dio lugar al hombre “completo”, visionario y creador que conocemos.
Las creaciones de Balenciaga son alabadas por sus coetáneos por adelantarse de forma permanente a su tiempo en un sentido estético absolutamente revolucionario, arriesgado e innovador y tambien, técnico. Y esto último, es algo fundamental que en el caso de Balenciaga, no podemos perder de vista.
Su clientela le adora por lo mismo. Pero en el caso de las clientes, lo visual y lo técnico, se traduce en: ser portadora de la belleza sin igual, ser la mujer más exquisita, deliciosa y “segura” de la velada: la más actual y sin duda, la más rica. Pero no sólo esto. Vestir Alta Costura de Balenciaga no sólo significa brillar en Sociedad como ninguna. La Alta Costura y en particular, Balenciaga, tiene la particularidad de hacer sentir a la mujer que porta una de sus prendas: cómoda, ligera, consciente de que la prenda no solo, se ajusta perfectamente a nuestro cuerpo y no, nuestro cuerpo a ella (fundamental diferencia entre la Alta Costura y el Prêt-a-Portèr) sino que además, “acompaña” nuestro caminar, nuestros movimientos de brazos, cuello, cabeza… y todo ésto sólo lo percibe la persona que ha llevado un Balenciaga. De ahí esa expresión de algunas de sus clientes en cuanto a “sentirse dentro de una segunda piel”.
Una prenda de Balenciaga está “construída” desde una profunda necesidad de búsqueda de la “Perfecta Belleza”: Desde una sensibilidad especial para los tejidos que mostró desde niño y que más adelante desarrolló llegando a conocer a la perfección el comportamiento de éstos; desde un conocimento de la técnica , inicialmente, de sastrería y que más tarde, en sus manos, llegaría a convertirse en la “Técnica Balenciaga”; desde un estudio pormenorizado de la anatomía femenina y del movimiento del cuerpo humano; desde la observancia de las costumbres, modos y maneras de la sociedad de su época; desde su pasión por el Arte, el Folklore… su tremenda religiosidad y… su curiosidad natural.
Como todo creador entregado a su trabajo de forma apasionada y permanente, sin conceder permiso ninguno a la distracción; plasma su carácter, sus pasiones, conocimiento, experiencia, intereses , preocupaciones y propios dramas en su obra. El creador genial, imprime su propio sello, marca la pauta y permanece.
Cómo dijo él mismo a Monsieur Givenchy: “ La Moda pasa, el estilo permanece.”
A Balenciaga no le interesaba la Moda. Para él no era mas que un concepto. El era un creador que valoraba el “permanecer” y la Moda es Efímera. Hoy nace y mañana muere. Lo que le interesaba era la Alta Costura y ese “estilo” que él perseguía y conseguía, de forma incesante.
Conoció desde niño la costura porque fue lo que vio en su casa. Elresultó ser un “talento” y fue deslumbrante en el campo de la Alta Costura. Lo hubiese sido en otro área? En la arquitectura… la escultura.. la ingeniería? Lo convertiría ésto en artista, artesano, técnico…?? Que más da….??!! (digo yo…)
Y a mí ya no me interesa si Balenciaga era un artista, si la Moda es Arte o si el Arte es Moda. Porque como decía Lesley Miller, todo ello lo recoge el diccionario.
Mi padre y mi abuelo –ambos modistos de Eisa, Madrid- decían que Balenciaga era un artista. Ellos, a sí mismos, se definían como artesanos.
Al fín y al cabo, si la gente dice o no dice ésto o aquello, en muchos casos; solo depende de una normativa, muchas veces trasnochada y recogida en un documento, de una definición del diccionario o de una creencia “acomodada” en nuestro cerebro.
A mí me interesa el Balenciaga creador. El genio. Como el que le interesa a Ana Balda y el que parece, le interesa a Javier González de Durana. Creo que ahondar en el Balenciaga creador y el “bautizar” al Museo Balenciaga como “Espacio de Arte Contemporáneo” es una buena idea para gestionar un museo, ya apagadito antes de comenzar a andar, como es el de Getaria. Bonito reto. Y bonita apuesta.
Y…. A mi modo de ver… Por supuesto que el Museo debe recoger exposiciones de diferentes tipologías de arte! … Cómo explicar, divulgar si no, quién fue Balenciaga? Cual fue el contexto social, político, artístico de la epoca? Cual fue su contribución, En qué se inspiraba? Por qué hacía lo que hacía? Quién era esa clientela para quién cosía? Cómo la confluencia de diferentes aspectos, circunstancias, influencias dan lugar a la creación tanto en él como en otros creadores?, cómo ha influído su trabajo en posteriores generaciones, en los diferentes movimientos en torno al Arte, la Moda…? Qué hubiese pasado si Balenciaga hubiese nacido en el S.XXI ¿ Qué uso hubiese hecho de las Nuevas tecnologías alguien arriesgado y visionario como él?
Qué diferencias y analogías existen entre la creatividad artística y la científica? Se puede comparar a Balenciaga con Pasteur?....... ¿No? ¿Por qué?........
A finales de junio me encontré en san Francisco, en el Museo Young, viendo la exposición de Balenciaga : “Balenciaga & Spain” a un arquitecto de 79 años que me explicó el interés que suscitaba en él la construcción que hacía Balenciaga de sus mangas.
Qué opinaría de ellas Frank Lloyd Wright? …Y Norman Foster? El segundo, sigue con vida. Por qué no preguntárselo? Y a Moneo? Calatrava?....Por qué no reflexionar, investigar y pensar en la posibilidad de crear una exposición con todo ello? ….Un ciclo de conferencias, un catálogo editado, por ejemplo, por Elena Ochoa…
¿Qué ocurre con el “Arte Callejero” el arte de usar y tirar y su similitud al concepto y al uso que se hace de la Moda actual? Y qué vestido de Balenciaga (tal vez el de falla amarillo que regaló a Givenchy cuando éste cumplió 23 años) nos puede servir de punto de partida para pensar en un discurso expositivo relacionado con los conceptos: efímero, “usar y tirar, Grafitti, Moda, Arte, técnica… Balenciaga? No? Por qué? No tiene nada qué ver? Dónde está la idea luminosa? Dónde surge lo coherente y divulgativo? Lo reflexivo? Necesariamente en lo “encorsetado” y riguroso..?
Creo, Javier (y perdona que te tutee) que a tí te toca, desde un discurso coherente, divulgativo y audaz, dar a conocer el personaje y su obra. Y por fín, salir del tenebrismo y del “departamento estanco” a la luz, la brillantez y el colorismo.
Sí, ya sabemos que no contamos con un alto presupuesto y ahora, menos, pero…¡ imaginación al poder! ¿O no?
A propósito de la exposición de fotografía de Outumuro: " Mirar y Pensar Balenciaga"- ahora en Donostia y proximamente en otras ciudades españolas y europeas- he leído y oído mucho y todo ello, interesante.
La he visitado en dos ocasiones y las dos he disfrutado enormemente.
Se trata de una exhibición de 60 fotografías de gran formato en su mayoría y repartidas en tres salas -dos, dedicadas a Fantasía y una, a Sastrería) tomadas por el fotógrafo en 2009 por encargo de la Fundación Balenciaga con motivo de la creación del catálogo del recién inaugurado -junio, 2011- Cristóbal Balenciaga Museoa, en Getaria, villa natal del couturier. Las fotografías corresponden a los fondos del Museo: 1.200 creaciones de Alta Costura del modisto, creadas a lo largo de su prolífica carrera (1920- 1968).
EISA. B.E. San Sebastian. 1935. Abrigo de Noche en tafetán de seda.
El trabajo de Outumuro me ha parecido el excelente resultado de un pormenorizado estudio sobre Balenciaga. Me refiero a un estudio del Balenciaga creador, es decir: el artista y el Balenciaga modisto,o sea: el artesano. Este hombre poseía ambas vertientes y la combinación de ambas (además de otros muchos aspectos que tambien confluyeron, tanto psicológicos, como sociales, culturales..) es lo que en este caso dieron lugar al genio. Y tengo la sensación de que Outumuro, como fotógrafo, es decir, como creador que además debe hacer uso de la técnica de forma rigurosa para lograr el resultado perseguido, ha tenido muy en cuenta estos dos aspectos y a partir de ellos, ha interpretado la obra del couturier y la ha plasmado de forma espléndida.
Y al hilo de ésto...: Ana Balda, entusiasta investigadora de la Moda en general y de Cristóbal Balenciaga en particular; escribe en su blog: "Tuve la ocasión de charlar con Outumuro sobre las fotos, y le conté la percepción que había tenido. Con una gran sonrisa, me respondió que en cada foto había tratado de ilustrar la historia que Balenciaga parecía querer transmitir con cada traje: en este era protagonista la espalda, en este otro el perfil, en aquél el volumen de una manga, y en aquél otro la belleza de las líneas rectas trazadas en un gazar blanco. Para conseguirlo había investigado a fondo el trabajo de Balenciaga y el de los fotógrafos que mejor ilustraron su moda."
Es de destacar que las fotografías de las que hablamos, muestran las prendas sin cuerpo. Todas ellas van sobre maniquíes realizados a medida de cada una, de forma totalmente artesanal, como originalmente se realizaban los maniquíes en las Casas de Costura de Balenciaga para aquellas clientas que por vivir en el otro confín del planeta, no podían acudir a los Salones del Modisto para que se le probase la prenda a medida que se iba confeccionando. El hecho de que la prenda aparezca sin cuerpo y que además Outumuro haciendo alarde de un virtuosismo de vértigo, la "sumerja" en una atmósfera etérea, monacal y preciosista -haciendo uso de fondos e iluminación al más puro estilo Irving Peen-, determina una descontextualización que nos hace olvidar que hubo una persona para quién fue creada esta pieza; lo cual, visualmente, facilita la elevación de la misma a objeto artístico en sí mismo, por su extremada belleza.
Detalle. estido de novia en dos tonos marfíl.
Detalle. Vestido de noche en satén color lila. 1960
Existe otra "serie" de fotografías en la misma exhibición en las que el tratamiento de fondos y luz difiere del anterior, mostrando el aspecto brillante y colorista de muchas de las creaciones. Como bien expresa la periodista Isabel Landa: "... La muestra permite contemplar algunos de los más espectaculares modelos de Balenciaga. Con un detalle y una nitidez que casi permite al visitante tocar la prenda." Y ésto, me hace recordar más del mismo artículo: "La luz es la clave para realzar los vestidos. Cuando un vestido está expuesto en un museo requiere de una luz mínima para su conservación, pero en la fotografía te permite una gran iluminación", explica Outumuro.- Extraído de EL PAIS-
Y me quedo con esta observación de Outumuro para un próximo post: "Balenciaga. ¿Conservar o Divulgar?"
Como digo, el trabajo de Outumuro me ha parecido de gran calidad. A mi modo de ver, lo mejor que ha presentado el Museo Cristóbal Balenciaga desde su inauguración.
El pasado sábado 7 de agosto estuve visitando en el Chateau de Haroué, a veinte minutos de Nancy en Francia; la exposición de alta costura: " 3 Grandes Creadores: Cristóbal Balenciaga, Philippe Venet y Hubert de Givenchy".
Se inauguró el 7 de mayo de 2010 y permanecerá abierta al público hasta el 30 de agosto.
La muestra es excepcional. Comisariada por Monsieur Givenchy, presenta un total de cuarenta piezas entre vestidos de noche, vestidos de gran gala y vestidos nupciales: La bijoux couture del s.XX. -Destacar los maravillosos bordados tanto en la obra de Balenciaga como en la de Givenchy-
Lo mas exquisito, bello y delicado es mostrado por el discípulo y amigo de el "modisto de modistos"-Balenciaga-, en un entorno sin igual: el Chateau de Haroué, un castillo de cuento de hadas, construido a principios del s. XVIII, donde reside la octava generación de la familia que lo fundó,
personificada en la princesa Minnie de Beauvau-Craon.
Chateau de Haroué.
Chateau de Haroué.
Chateau de Haroué.
Como antes he comentado, el evento es excepcional. Y lo es por varias razones: Por un lado, es la primera vez que se expone, a la vez, la obra de estos tres creadores. Por otro lado, el contexto elegido es el mas adecuado para lucir los modelos presentados, ya que éstos fueron creados para ser vestidos, mostrados y disfrutados en grandes salones y bellos espacios. Es fundamental no perder de vista, que estamos hablando de alta costura. Algo que ya no existe y a lo que sólo, en su momento, un sector de la sociedad podía acceder. Por lo tanto, si ahora, se pretende mostrar y divulgar el trabajo de estos creadores, algo ideal es hacerlo en los lugares para los que fueron concebidos. De esta manera, el público puede comprender el sentido de la alta costura, y en este caso concreto: la "Fantasía". (se denomina "Fantasía" a los vestidos de noche, gran gala y vestidos nupciales).
Salón Philippe Venet.
En un museo podemos crear una atmósfera, "ayudar a existir" a estos modelos, tratar de "dotarlos de vida" a través de una escenografía, una iluminación y demás herramientas museográficas (por supuesto, muy válidas) pero nunca conseguiremos el profundo efecto que se produce cuando nos encontramos con la belleza desnuda, sin ficción, ante nuestros ojos. Como Christiane de Nicolay-Mazery, apunta en el catálogo de la exposición: "... El resultado es un diálogo chispeante entre la alta costura y una joya del patrimonio arquitectónico francés" y ésto le dota a la muestra de un carácter auténtico, inigualable e irrepetible. Tanto como lo es el edificio en sí mismo y las piezas expuestas: únicas.
Catálogo de la exposición.
Existen mas razones para calificar esta exposición de excepcional. Como le comenté a la princesa Minnie durante mi visita, sólo un creador, realizaría una exposición de estas carácterísticas: luminosa, brillante, colorista... mostrando las prendas en todo su esplendor. Dificilmente, el/la conservador/a de un museo permitiría esta muestra. Con ésto, lo que pretendo decir es que la normativa museística es tan sumamente severa en su afán de conservar los tejidos e impedir por todos los medios que sean destruídos; que el resultado de las muestras textiles, en muchas ocasiones, (no siempre, por supuesto) se reduce a un montón de "ropa muerta" encerrada en vitrinas, sumida en una atmósfera tenebrista que muy lejos de mostrar la belleza, el detalle, el color, los tejidos y el perfeccionismo artesanal con que se ha llevado a cabo este trabajo; tan solo muestra el patetismo de un objeto que muere lentamente.
Una de las carácterísticas de la alta costura es su carácter efímero. Gran parte de su belleza radica en ello. Y esta exposición exhibe la hermosura de lo efímero, en todo su esplendor.
Catálogo de la exposición.
Del mismo modo, es de destacar el catálogo de la exposición. Como bien dice la princesa de Beauvau-Craon, es un "libro-joya", mas que un catálogo al uso. Recoge perfectamente el concepto expositivo: se deleita en la belleza, la exquisitez, en la perfección del detalle tanto de la colección expuesta como de las obras de arte del Chateau: retratos de familia, esculturas, tapices, mobiliario... y otros objetos preciosos, que sin duda forman parte del universo íntimo y personal de esta familia. Todo ésto demuestra la gran carga emocional que existe tras esta exhibición. No es una exposición cualquiera. Es una muestra excelente creada con gran entusiasmo, pasión y cariño, por un excepcional grupo de amigos. Givenchy y Venet son grandes amigos de Minnie Beauvau-Craon y Venet creó en 1978 el vestido nupcial de la princesa, tambien expuesto en esta ocasión.
Catálogo de la exposición.
La exposición es lineal en cuanto a circuito y recorrido. Comienza en una sala donde se presentan fotografías de los tres creadores: retratos, colecciones de temporada, fotografías personales...
Retrato de Hubert de Givenchy.
Bocetos de modelos de Balenciaga. Proporcionados por la Fundación Balenciaga.
y continúa en tres salones. Cada uno, dedicado a un creador: el primero, corresponde al maestro: Cristóbal Balenciaga, el siguiente, a su discípulo y amigo Hubert de Givenchy y el tercero es dedicado a Philippe Venet. No existen pasillos entre cada salón, con lo cual no existe ningún elemento distractor que despiste al visitante. Las piezas se exponen sobre maniquíes convencionales y a su vez, éstos están dispuestos sobre podiums, a modo de pasarelas. El espacio está aprovechado en función del tamaño de cada sala, concediendo especial importancia al vestido de Fabiola de Bélgica, obra emblemática de Balenciaga. (confeccionada en EISA, Madrid, por Carmen Carriches, una de las mejores modistas que ha tenido Balenciaga en sus casas de costura).
Cada día se proyecta de forma permanente, el documental: "Balenciaga. Permanecer en lo Efímero", del director Oskar Tejedor. Sobre este documental hemos hablado largamente en este blog, ya que mi padre, Juan Mari Emilas, participa en él junto con Givenchy, Ungaro, Sonsoles Díez de Rivera... entre otros/as.
Catálogo de la exposición.
Balenciaga. Vestido Nupcial de la Reina Fabiola de Bélgica.
El vestido de la Reina Fabiola está confeccionado en satén marfíl con visón blanco en el cuello y cintura. Diadema de brillantes y manto en tul blanco.
Balenciaga.
Izquierda: vestido de falla, lleva una pequeña chaqueta de encaje marrón, bordada.
Derecha: vestido de falla amarillo con grandes flores bordadas en chenilla de colores fucsia, violeta y amarillo.
Balenciaga.
Vestido largo en satén negro y abrigo largo de plumas de avestruz en color esmeralda.
Catálogo de la exposición.
Salón Hubert de Givenchy.
Catálogo de la exposición. Audrey Hepburn.
Givenchy.
Vestido en satén negroconfeccionado para Audrey Hepburn para la película "Desayuno con diamantes".
Givenchy.
Vestido y abrigo de noche en cibelina blanca-crema. Confeccionado para la primera visita de Jackie Kennedy a París.
Catálogo de la exposición.
Venet.
Venet.
Vestidos de noche en satén, lamé y organza.
Catálogo de la exposición.
Durante mi visita , tuve la gran fortuna de conocer a la princesa Minnie
de Beauvau-Craon. Hospitalaria, apasionada por la alta costura,
entusiasta, muy sencilla y enormemente generosa, me recibió en su casa como
si me conociese desde siempre. Se interesó por las figuras de mi padre y
mi abuelo (técnicos de la casa EISA de Madrid y habituales en este
blog), por mi tesis doctoral sobre Balenciaga y me mostró la exposición
personalmente. Cuando conocí a esta persona, entendí que ella, es el alma y el hilo conductor de este excepcional evento.
¡Muchas gracias, Minnie, por tan grato recibimiento y esta excelente exhibición! Es todo un regalo para los amantes del arte y la belleza.
El 22 de septiembre de 2007 se inaugura en el Victoria & Albert Museum de Londres, la exposición que lleva por título: The Golden Age Of Couture. Paris & London 1947-1957. Es un homenaje a la edad de oro de la alta costura y al mundo de los modistos que vistieron a la alta sociedad de mediados del siglo pasado. Con motivo del 60 aniversario del New Look, el protagonista principal de la muestra es Christian Dior. También se mostrarán piezas de: Cristóbal Balenciaga, Hubert de Givenchy, Pierre Balmain, Norman Hartnell y Hardy Amies y concluirá la exposición con los modelos de la colección 2005-2006 de John Galliano para Dior.
La fotografía de Cecil Beaton y de Richard Avedon, así como la ilustración tambien van a tener importancia en esta muestra, como muestras documentales y símbolo de modernidad de la época.
Espero poder ir a Londres a primeros de octubre para verla. Tengo mucho interés por saber qué tratamiento ha dado Claire Wilcox –conservadora del V&A y comisaria de la exposición- a la muestra. Después de la sonadísima retrospectiva de Balenciaga en París; en la que destacaría la selección de piezas a exponer, que fué primorosa y donde, sin embargo, la museografía fue de una calidad pésima: Desde la escenografía , la casi inexistente iluminación, una disposición de vitrinas que provocaba grandes reflejos y una pobre visión de las piezas, la desafortunada elección de maniquíes, la no adecuada presentación final de algunas prendas de Sastrería sobre todo – en Fantasía, la presentación era de gran calidad en muchos casos-, el escaso hilo conductor entre el trabajo de Cristóbal Balenciaga y el de Nicolas Ghesquière, el cansado recorrido expositivo, la imposibilidad de contemplación… espero que la muestra del V&A supere con creces lo que acabo de contar y que en su día, describí con detalle. Sí tengo que decir que de esta retrospectiva me gustó mucho el catálogo, editado por Gucci. Aunque en realidad esta publicación era un libro, en ningún caso era un catálogo al uso.
El V&A, dentro de un gran proyecto de reforma, destaca por su gran esfuerzo en las últimas décadas de adaptarse a los nuevos valores sociales, acercarse al público en general, romper la imagen decimonónica de Museo imperialista, abordar nuevas estrategias expositivas y trabajar el aspecto didáctico –imprescindible en museografía y por otro lado, uno de los grandes ausentes-.
El escultor Igor Mitoraj expone veintitrés obras en Donostia
La exposición se podrá ver en el Paseo de la Zurriola hasta el 29 de agosto.
El artista, tambien comisario de la exposición, escogió este emplazamiento para la muestra que lleva por título: El Mito Perdido. Arte en la calle. porque “permite al espectador disfrutar de la obra con el mar de fondo.”
El objetivo de que la exposición se presente en la calle es: “transformar el paisaje cotidiano y establecer una fuerte empatía con aquellos que las observan.” Mitoraj concibe las esculturas "como una casa, donde habitan los espíritus que observan todo lo que pasa fuera, como nuestra alma".
Lo cierto es que esta iniciativa de La Caixa tiene su origen en el desinterés que existe en general, por parte del ciudadano medio, en visitar los museos. Los museos -“El lugar donde habitan las Musas”- buscan la manera desde hace unas décadas de cambiar su imagen decimonónica de templo frío y distante al que sólo acuden “los expertos” y convertirse en lugares cercanos al público en general. Las estrategias son muchas y variadas. Pero ésto lo dejo para otro artículo.
El Arte, en un intento de acercarse a las masas, sale a la calle. Es muy interesante observar la actitud de la gente ante una obra de arte en la calle. El tamaño colosal de la obra de Mitoraj – su discurso está basado en una reinterpretación contemporánea del espíritu de Grecia y Roma- se adecúa a la idea de acercarse al paseante. Los espectadores de la obra son paseantes ocasionales, personas que acuden diariamente a la playa de la Zurriola y mucho turista. Al contrario que en un museo, en la calle se puede tocar una escultura. Los niños corren alrededor de ella, se esconden en el interior de las cabezas de Mitoraj , muchas personas se hacen fotos delante de ella –acto reflejo del turista allí donde esté-, se apoyan en ellas para atarse los cordones de los zapatos, las contemplan con interés, sorpresa ó indiferencia. Hacen los comentarios que quieren y todo ésto en plena libertad. Sin sentirse mediatizados por estar en un lugar en el que hay que hablar bajo, moverse despacio y mantener cierta compostura.
¿Compostura Museística…? Es gracioso observar las poses de los visitantes a museos. Esas posturas de brazos cruzados y cabeza ligeramente inclinada o brazos cruzados y un dedo apoyado sobre los labios en actitud reflexiva… -Está comprobado en los museos, que los espectadores pasan mas tiempo leyendo las cartelas informativas que viendo la propia obra- Recordemos tambien ese gesto característico de quitarse las gafas después de leer la cartela, para dar unos pasos hacia atrás y observar la obra con los ojos entornados, mientras se mordisquea suavemente la patilla de la gafa.
En la calle no se observa nada de ésto. No es necesario. Nadie nos exige que entendamos lo que estamos viendo, que nos guste, que pongamos cara de interés, cara de expertos, que no bostecemos… Esto me hace pensar en muchas cosas… el complejo de ser ignorante en determinados temas, la presión que se siente ante situaciones desconocidas, el miedo ante lo que los demas pueden pensar de nosotros… todas ellas, son barreras psicológicas para que la gente entre en un museo por puro interés, curiosidad natural o afán de aprender y disfrutar.
Los comentarios que se oyen estos días en San Sebastián, en el lugar donde se expone la obra de Mitoraj, son variados:
“Oye… ¿ésto qué es?… qué bonito, ¿no?” “Yo quiero jugar en esa cabeza que es una cueva…” “¿Es que han dejado la chatarra en mitad de la calle?” “¿En ésto gasta el ayuntamiento nuestro dinero?…”
Lo cierto es que la sensibilidad media es penosa. En general, existe desinteres y temor hacia lo que no conocemos o no entendemos. Así que tendemos a ridiculizarlo.
El camino para acercar el arte al ciudadano medio, es largo y difícil, pero entiendo que es necesario. Debería empezarse en la etapa escolar e impedir que con 18 años, la mayoría de la población sea una completa analfabeta en arte y una “gran experta” solo en futbol, por ejemplo.
Por circunstancias, he pasado la mayor parte de mi vida rodeada de deportistas de elite. Grandes profesionales del deporte. La gran mayoría –aunque no tod@s- desconocedores del arte, nada interesados, insensibles como pocos y muy atrevidos en sus cometarios. Y lo peor de todo es que esta actitud no es algo exclusivo a un ámbito en concreto. La inmensa masa social es completamente ignorante, ajena, indiferente e incluso despreciativa con el arte y sin embargo opina sobre arte con la mayor tranquilidad; es impresionante.
Volviendo a la exposición: la colocación de las esculturas a pie de playa y su organización en el espacio –Se han creado diferentes grupos expositivos a partir de un criterio temático- dan lugar a un ritmo expositivo completamente libre. E interesante. Tambien hay que tener en cuenta que las distracciones visuales y sonoras que existen en la calle no propician en absoluto la contemplación. Por eso Mitoraj hace el siguiente comentario: "Quiero provocar plena libertad, emociones", dice el artista, quien aconseja observar las esculturas de noche porque "no hay ruido". "Es maravilloso", asegura.
Es decir, la muestra “se vende” como Arte en la calle. Si. Pero no a cualquier hora. Si realmente se quiere acercar la muestra al público en general, habrá que trabajar el aspecto didáctico y utilizar estrategias que nos ayuden a comunicar el mensaje del artista y despertar la curiosidad y el interés en el público para que éste realmente haga un hallazgo, un descubrimiento de algo que le impresione, le conmueva y después lo recuerde. De esta manera empezará a estar interesado en este tipo de acciones.
La única didáctica que existe en la muestra, es una actividad dirigida a familias con niños que está orientada a través de diferentes opciones de recorrido expositivo y una serie de pistas con objeto de conocer y comprender al artista y su obra. El problema de ésto es que además de ser una sola actividad, y estar dirigida a un único grupo social- lo cual es muy pobre en sí mismo- hay que acudir a dos espacios lejanos al lugar expositivo: Teatro Victoria Eugenia y Museo de San Telmo para recoger las bases de la actividad. Ni eficaz, ni motivante.
Pienso que el aspecto didáctico está, una vez mas, bastante descuidado. No sé si alguien “no experto” ha entendido algo de lo que se supone pretende transmitir el artista. ¿Es que no llegaba el dinero para rematar bien el trabajo?
La exposición de Mitoraj ha pasado por París y Roma entre otras ciudades, antes de venir a Donostia. Luego viajará a Madrid. Le seguiré la pista. Solo por curiosidad. A ver qué planeamiento hace el ayuntamiento de Madrid…
Ví a finales de mayo en el Instituto Europeo di Design de Madrid la muestra “Reinventando el calzado”. Se trataba de un encuentro singular entre las treinta mejores marcas de zapatos y los treinta profesionales del diseño más prestigiosos de España: arquitectos, ilustradores, diseñadores de joyas, diseñadores gráficos, sombrereras…
La combinación entre los diseños realizados y la materialización de éstos por parte de las diferentes marcas, ha dado lugar a una exposición muy creativa, con gran sentido del humor y connotaciones dispares: modernidad, tradición… y un resultado reinventado: piezas únicas e irrepetibles realizadas todas ellas de forma artesanal a través de novedosas técnicas e innovadores materiales.
En cuanto a la museografía, el encargado de su diseño fué Daniel Nebot, quien concibió la muestra como un “enlace nupcial”: “Una gran mesa situada en el centro de una alfombra. Sobre la mesa 8 grandes lámparas. La mesa vestida con un mantel de primorosa puntilla y sobre él, expuestas las maravillosas viandas del festín. Zapatos de cremoso aspecto, sandalias de delicado aroma, babuchas de ensueño, botas de inacabables cañas, exóticos adornos y profundos discursos. Zapatos como edificios y edificios como lenguajes de nuestra cultura, pespuntes de maestría y tacones como esculturas. Los mejores platos del calzado español, resultado de estas 30 bodas de lujo. ¡Que vivan los novios!”
A partir de este concepto, ha desarrollado la puesta en escena. La materialización de esta idea ha sido muy acertada a mi modo de ver. Según se puede observar en las imágenes que aparecen en el album de fotos, en la sala hay dos grandes mesas de madera. Los laterales lacados en color negro y como sobre, una plancha de metacrilato blanco retroiluminado desde el interior y exquisitamente recortado con el estampado diseñado para el cartel, que recrea ese “mantel de primorosa puntilla” que concibe el autor.
El techo está cubierto por una lona negra que impide que pase la luz del piso superior, salvo en los laterales, por donde sí se filtra la luz natural. El suelo está cubierto por moqueta negra que enmarca las dos mesas. Las enormes lámparas de color negro -a las que se ha acoplado una serie de focos dicroicos de luz blanca- aportan gran estilo e importancia al conjunto, sin restar protagonismo al calzado. Este recurso denominado “gigantismo”, de colocar un elemento de tamaño exagerado al lado de otro de tamaño real, aplicado en este caso resulta de gran atractivo porque el resultado es una atmósfera mágica, como de cuento de Alicia en el país de las maravillas, donde el calzado es el personaje principal.
En los soportes expositivos, elementos ambientales y revestimientos predominan los colores blanco y negro, lo que aporta gran potencia visual. Y contribuye a que el color, la luminosidad y la textura del calzado sean apreciados.
En ocasiones, las acciones museográficas debilitan el resultado de la muestra. Es decir, la atmósfera, ambientación, puesta en escena… cobra tal protagonismo ó resulta tan decorativa y a veces tan gratuita, que las piezas a exponer se mimetizan tanto, que se pierden en el conjunto. Pierden valor, protagonismo y su sentido inicial. La museografía –siempre lo digo- está “en función de”, nunca ”a pesar de”. Existe para dar vida a la obra de arte, para contextualizarla y expresarla. Nunca para apagarla. Por supuesto, siempre buscando la armonía, integración e innovación. Este es el reto. Son dos las cuestiones primordiales a tener en cuenta: La pieza a exponer y su destinatario final.
Esta es una de las razones por las que me ha gustado esta muestra. Porque se plantea un escenario atractivo, muy marcado y definido. Se sale de lo habitual, lo visto, lo fácil y sirve para enmarcar, resaltar, contextualizar y comunicar el contenido de la exhibición.
La pasada primavera ví esta exposición sobre la muñeca más famosa del mundo en el Corte Ingles de Callao, en Madrid. Estaba situada en la planta 8. La de juguetería. La muestra la conformaban tres zonas temáticas: .La Evolución de la Moda .El cine y la Música .Grandes Diseñadores.
Aparecen todos las tendencias de la Moda hasta la actualidad, incluyendo diseños que han
confeccionado especialmente para Barbie firmas de moda internacionales
como Armani, Versace, Dior, Chanel, Givenchy, Calvin Klein, DKNY o Ralph Lauren.
La exposición quedaba en un lateral de la sección de juguetería y la verdad es que pasaba bastante desapercibida. El tratamiento expositivo que se le dió a la muestra estaba basado en la estética mas que habitual de las exposiciones textiles: techo y suelo de color negro y en este caso, paredes color gris.
El recorrido era lineal, con vitrinas de metacrilato sobre soportes de DM lacados en negro, a ambos lados de un pasillo. Una baja iluminación -la normativa museística no permite mas de 50 luxes- dada por focos halógenos dicroicos de luz blanca y en algunos puntos una combinación de luz roja y verde. La orientación de las luminarias era o cenital o a 45º dependiendo de su situación: en un carril en el techo en mitad del pasillo o en el interior de las vitrinas.
Fué una bonita exposición, porque tanto las piezas que se exhibían como los peinados, complementos y la caracterización de las muñecas era de gran calidad. De hecho, tambien se pudieron ver las Barbie de las
colecciones más emblemáticas, como las muñecas de Marilyn Monroe, Audrey
Hepburn o el personaje de Escarlatta O’Hara, entre otras, para cuyas
reproducciones se hizo un molde especial con la cara de estas célebres
actrices.
Lástima que en absoluto estuviera dirigida a un público infantil: Tanto por el tratamiento de la luz -tenebrista- como por la altura de las vitrinas -situadas a la altura de los ojos de un adulto- como por otros aspectos : el recorrido expositivo en linea recta es muy aburrido para un niño, por varias razones: .Se le pide un nivel de concentración muy elevado y prolongado en el tiempo, teniendo en cuenta que la exposición exige bastante tiempo de contemplación, debido al número de piezas expuestas, el detalle de sus elementos y el tamaño de éstos. .En este tipo de recorridos, el ritmo es muy lento y monótono - se avanza pasito a pasito- y el llamado cansancio museístico, aparece rapidamente. .El hecho de que sea un mismo objeto que se repite mas de 50 veces - la muñeca- ya es aburrido para un niño, lo que indica que hay que buscar fórmulas para exponer un mismo objeto y que resulte atractivo.
La didáctica y la puesta en escena eran las grandes ausentes. Pienso que hubiera sido un bonito reto planificar la muestra tanto para adultos como para el mundo infantil.
Se pueden ver mas imágenes de la exposición en el album de fotos.
La obra de Jenny Holzer comenzó en los años 70. Con el uso del lenguaje en la actividad visual, la invasión del espacio urbano, el uso de la subjetividad y el cambio de función de objetos - letreros electrónicos, carteles… -, la artista modificó los hábitos estéticos.
En 1977 creó un cuaderno con frases de carácter impersonal, formulaciones ideológicas: "Nuestra época es intolerable". "Tengan coraje: lo peor es un presagio de lo mejor", "La propiedad privada creó el crimen", "No te darán de comer si te consideran inútil" y la utilización de técnicas publicitarias -desde 1982 exhibe los mensajes en carteles en la calle: cabinas de teléfonos, vallas publicitarias,… y letreros electrónicos- Jenny Holzer altera los circuitos y contenidos tradicionales de la tarea estética.
Su última obra se expone actualmente en el Gugenheim de Nueva York Lleva por título:” La Máquina de hilar Holzer” El interés de Holzer de captar una gran audiencia, le lleva a apropiarse de las últimas tecnologías en todo momento. En esta caso, hace uso de LEDS –diodos emisores de luz-.
Desde los años 90, ha ampliado su repertorio tecnológico para incluir las proyecciones de xenón sobre edificios, instalaciones multimedia, exhibiciones tridimensionales a base de LEDS, y de videos para MTV.
Los LEDS son la última generación en iluminación. En un futuro nada lejano, se va a utilizar no sólo en señalética. – Taiwán ya lo va a implantar en sus semáforos - Va a invadir los espacios públicos y privados y va a ser revolucionario como en su día fue la iluminación fluorescente. Será igualmente una aportación de inestimable valor para la museografía: va a suponer un giro de 360º en la iluminación de Museos y galerías, con lo que ésto conlleva: nuevos conceptos expositivos. Todavía hay quien no lo sabe, o no cree demasiado en ello, pero tiempo al tiempo… Llegará y muy pronto!
Para quien quiera ver una muestra de la obra de la Holzer, la encontrará en el album de fotos de este blog.
En el Metropolitan Museum de Nueva York se presenta hasta el 5 de agosto de 2007, la que se considera la Exposición Textil del año: “Poiret: Rey de la moda”.
Se trata de la primera muestra dedicada al gran genio en más de treinta años, bajo el mecenazgo de la firma de Alta Costura Balenciaga. Se muestran más de cincuenta diseños, muchos de los cuales jamás han sido expuestos al público hasta ahora.
El aspecto museográfico de la exhibición ha sido tratado con gran cuidado: La puesta en escena ha venido dada principalmente por ilustraciones, muebles y toda clase de objetos decorativos también creados por el diseñador.
Los fondos sobre los que descansan visualmente los maniquíes son ilustraciones con motivos que muestran al público la tendencia estética en la que se hallaba el París de la época: años 20. Este recurso, que sumerge al visitante en la atmósfera que rodeaba al artista y la sociedad del momento, es de gran valor didáctico. Aspecto éste que no se cuida tanto en los museos, como se debiera.
Delante de algunos maniquíes se han colocado pantallas invisibles sobre las que se proyectan hologramas que muestran en tres dimensiones el proceso de confección de la prenda que lleva el maniquí. De esta manera, el profano comprende la transformación que sufre la tela hasta convertirse en la pieza hoy expuesta. Otro aspecto didáctico y de gran efectismo y belleza visual.
Empiezan a verse el uso de Nuevas Tecnologías en las exposiciones textiles, donde hasta ahora eran inexistentes. El futuro está aquí. Por fín…!
Ya no es suficiente exhibir los maniquíes de forma hierática y en ambientes tenebrosos. Hay que ayudarlos a existir, a comunicar, a convertirlos en protagonistas de todo un contexto brillante y glamuroso… y para ello, hay que hacer uso de las herramientas que ya existen. Y todo ello, de forma innovadora.
El trabajo de los museógrafos consiste en estar, desde la sombra, dando luz a las obras de arte.
Este final, "vestidos, capas y chaquetas que por su corte, proporción y perfección, también son obras de arte", con el que estoy totalmente de acuerdo, me impulsa a comentar aquí que hace pocos días tuve un encuentro con algunos diseñadores vascos en el propio Cristóbal Balenciaga Museoa. En una conversación informal con varios de ellos me preguntaron que clase de contenidos se verían en el futuro dentro del museo, si habría exposiciones de arte o si serían siempre sólo de moda. Respondí que la intención era mezclar las tipologías artísticas en la medida de lo posible y presentar diálogos cruzados entre las artes; vestimenta, pintura, escultura, fotografía, vídeo... De pronto varias de las personas presentes, diseñadores y diseñadoras, me respondieron que la ropa no era arte, sino artesanía por tratarse de algo utilitario. Me quedé muy sorprendido de que esa afirmación procediera de profesionales del sector. Repliqué que para mí cierta moda es arte, del mismo modo que cierta pintura lo es y otra pintura no pasa de ser mera decoración, y que la arquitectura también es algo utilitario sin que no se cuestione por ello su condición de arte. En fin, lo dejo aquí a la espera de poder profundizar en futuras ocasiones en este asunto que yo creía sus propios protagonistas tenían más claro.
Gracias por tu comentario, Javier y sé bienvenido a este blog. Es un tema profundo. La pregunta que subyace de fondo afecta al mundo del arte en general:¿qué puede ser considerado una obra de arte? Un tema recurrente, especialmente después de lo de Duchamp y su famoso urinario, que afecta especialmente al mundo de la moda desde que entró en los museos. En cualquier caso, incluso entre los más escèpticos, hay consenso en que pocos dominaron la técnica tanto como Balenciaga en esto de "hacer cosas hermosas". El quiz puede que esté en esto que dices: "cierta moda es arte, del mismo modo que cierta pintura lo es y otra pintura no pasa de ser mera decoración, y que la arquitectura también es algo utilitario sin que no se cuestione por ello su condición de arte". Supongo que influye también el sujeto que mira, me refiero a su capacidad para saber apreciar "las cosas bellas". ¿Una cuestión de formación, de actitud, de saber mirar? ¿de tiempo para detenerse y diferenciar? Quizás necesitemos también un filósofo en esas futuras ocasiones.
En cualquier caso el Museo Balenciaga puede contribuir mucho a profundizar en cuál es el lugar de la moda. Un placer tenerte por aquí interactuando en torno a Balenciaga y la belleza. Saludos.
Buenos días! Bonita mañana de domingo para leer, reflexionar, debatir y … por qué, no? polemizar un poquito…
“La moda no es un arte, pero para dedicarse a ella hay que ser un artista”. Yves Saint-Laurent.
Si me permitís participar en vuestra conversación sobre si la Moda es o no es Arte…. Os diré, por si sirve de aportación, que hasta hace exactamente un año, en mi tesis doctoral sobre Cristóbal Balenciaga, uno de los aspectos a tratar era el de “demostrar” que el modisto elevó la Alta Costura a Disciplina Artística.
Digo “ hasta hace un año”, porque fue en octubre de 2010 cuando tuve mi última conversación con Lesley Miller –conservadora del departamento textil del Museo V&A y gran experta en Balenciaga- sobre ésto y ella, de la manera más simple –al mas puro estilo británico diría yo… aunque ella es galesa- desmontó mi teoría en un segundo con la simple observación: “Se trata de una cuestión de definición. Quizá en español el concepto “artista” y “artesano” no sea muy diferente. En inglés, la diferencia es clara. Está en el diccionario.” Claro que, ella, qué me va a decir siendo, como es, Conservadora del Museo -más importante del Reino Unido-, que ilustra la evolución de las llamadas “artes industriales” o “menores”…
(Vaya por delante mi admiración por Lesley Miller. En las ocasiones en que he charlado con ella he comprobado su gran profesionalidad, su profundo conocimiento y su humildad y generosidad para con ese conocimiento; cosa que alabo de forma especial. Y no pierdo de vista que debido a esta “simple” observación suya mi investigación tomó un camino bastante más interesante que el inicialmente tomado.)
Su respuesta, en un primer momento, me dejó bloqueada porque mi hipótesis, tal y como estaba planteada, se caía inevitablemente. Pero la reflexión que vino después, fue muy interesante porque me ayudó a profundizar en la cuestión fundamental : la naturaleza creadora de Balenciaga, los aspectos psicológicos que poseía ( que son ni más ni menos los que posee una persona que llega a la “Excelencia”, en cualquier ámbito de la vida), su necesidad de permanente búsqueda de la perfección a través de un proceso creativo que le llevaba a una materialización de la “idea” absolutamente genial, en el sentido más estricto de la palabra “genial” (Los comienzos de la investigación sobre la creatividad se remontan a la Psicología del pensamiento. Graham Wallas (1926) habla de pensamiento creativo, que es común al artista y al científico. Este, se propone la tarea de descubrir nuevos hechos y principios, en tanto que el artista se propone como meta la interpretación de cosas, relaciones o valores imaginarios. Pero en ambos casos podemos seguir las cuatro fases de proceso: 1) preparación, 2) incubación, 3) iluminación y 4) verificación. Y por supuesto, Balenciaga pasa por estos cuatro estadios) y la combinación de todo sumada a un profundo conocimiento de la técnica –en permanente evolución- dio lugar al hombre “completo”, visionario y creador que conocemos.
Las creaciones de Balenciaga son alabadas por sus coetáneos por adelantarse de forma permanente a su tiempo en un sentido estético absolutamente revolucionario, arriesgado e innovador y tambien, técnico. Y esto último, es algo fundamental que en el caso de Balenciaga, no podemos perder de vista.
Su clientela le adora por lo mismo. Pero en el caso de las clientes, lo visual y lo técnico, se traduce en: ser portadora de la belleza sin igual, ser la mujer más exquisita, deliciosa y “segura” de la velada: la más actual y sin duda, la más rica. Pero no sólo esto. Vestir Alta Costura de Balenciaga no sólo significa brillar en Sociedad como ninguna. La Alta Costura y en particular, Balenciaga, tiene la particularidad de hacer sentir a la mujer que porta una de sus prendas: cómoda, ligera, consciente de que la prenda no solo, se ajusta perfectamente a nuestro cuerpo y no, nuestro cuerpo a ella (fundamental diferencia entre la Alta Costura y el Prêt-a-Portèr) sino que además, “acompaña” nuestro caminar, nuestros movimientos de brazos, cuello, cabeza… y todo ésto sólo lo percibe la persona que ha llevado un Balenciaga. De ahí esa expresión de algunas de sus clientes en cuanto a “sentirse dentro de una segunda piel”.
Una prenda de Balenciaga está “construída” desde una profunda necesidad de búsqueda de la “Perfecta Belleza”: Desde una sensibilidad especial para los tejidos que mostró desde niño y que más adelante desarrolló llegando a conocer a la perfección el comportamiento de éstos; desde un conocimento de la técnica , inicialmente, de sastrería y que más tarde, en sus manos, llegaría a convertirse en la “Técnica Balenciaga”; desde un estudio pormenorizado de la anatomía femenina y del movimiento del cuerpo humano; desde la observancia de las costumbres, modos y maneras de la sociedad de su época; desde su pasión por el Arte, el Folklore… su tremenda religiosidad y… su curiosidad natural.
Como todo creador entregado a su trabajo de forma apasionada y permanente, sin conceder permiso ninguno a la distracción; plasma su carácter, sus pasiones, conocimiento, experiencia, intereses , preocupaciones y propios dramas en su obra. El creador genial, imprime su propio sello, marca la pauta y permanece.
Cómo dijo él mismo a Monsieur Givenchy: “ La Moda pasa, el estilo permanece.”
A Balenciaga no le interesaba la Moda. Para él no era mas que un concepto. El era un creador que valoraba el “permanecer” y la Moda es Efímera. Hoy nace y mañana muere. Lo que le interesaba era la Alta Costura y ese “estilo” que él perseguía y conseguía, de forma incesante.
Conoció desde niño la costura porque fue lo que vio en su casa. Elresultó ser un “talento” y fue deslumbrante en el campo de la Alta Costura. Lo hubiese sido en otro área? En la arquitectura… la escultura.. la ingeniería? Lo convertiría ésto en artista, artesano, técnico…?? Que más da….??!! (digo yo…)
Y a mí ya no me interesa si Balenciaga era un artista, si la Moda es Arte o si el Arte es Moda. Porque como decía Lesley Miller, todo ello lo recoge el diccionario.
Mi padre y mi abuelo –ambos modistos de Eisa, Madrid- decían que Balenciaga era un artista. Ellos, a sí mismos, se definían como artesanos.
Al fín y al cabo, si la gente dice o no dice ésto o aquello, en muchos casos; solo depende de una normativa, muchas veces trasnochada y recogida en un documento, de una definición del diccionario o de una creencia “acomodada” en nuestro cerebro.
A mí me interesa el Balenciaga creador. El genio. Como el que le interesa a Ana Balda y el que parece, le interesa a Javier González de Durana. Creo que ahondar en el Balenciaga creador y el “bautizar” al Museo Balenciaga como “Espacio de Arte Contemporáneo” es una buena idea para gestionar un museo, ya apagadito antes de comenzar a andar, como es el de Getaria. Bonito reto. Y bonita apuesta.
Y…. A mi modo de ver… Por supuesto que el Museo debe recoger exposiciones de diferentes tipologías de arte! … Cómo explicar, divulgar si no, quién fue Balenciaga? Cual fue el contexto social, político, artístico de la epoca? Cual fue su contribución, En qué se inspiraba? Por qué hacía lo que hacía? Quién era esa clientela para quién cosía? Cómo la confluencia de diferentes aspectos, circunstancias, influencias dan lugar a la creación tanto en él como en otros creadores?, cómo ha influído su trabajo en posteriores generaciones, en los diferentes movimientos en torno al Arte, la Moda…? Qué hubiese pasado si Balenciaga hubiese nacido en el S.XXI ¿ Qué uso hubiese hecho de las Nuevas tecnologías alguien arriesgado y visionario como él?
Qué diferencias y analogías existen entre la creatividad artística y la científica? Se puede comparar a Balenciaga con Pasteur?....... ¿No? ¿Por qué?........
A finales de junio me encontré en san Francisco, en el Museo Young, viendo la exposición de Balenciaga : “Balenciaga & Spain” a un arquitecto de 79 años que me explicó el interés que suscitaba en él la construcción que hacía Balenciaga de sus mangas.
Qué opinaría de ellas Frank Lloyd Wright? …Y Norman Foster? El segundo, sigue con vida. Por qué no preguntárselo? Y a Moneo? Calatrava?....Por qué no reflexionar, investigar y pensar en la posibilidad de crear una exposición con todo ello? ….Un ciclo de conferencias, un catálogo editado, por ejemplo, por Elena Ochoa…
¿Qué ocurre con el “Arte Callejero” el arte de usar y tirar y su similitud al concepto y al uso que se hace de la Moda actual? Y qué vestido de Balenciaga (tal vez el de falla amarillo que regaló a Givenchy cuando éste cumplió 23 años) nos puede servir de punto de partida para pensar en un discurso expositivo relacionado con los conceptos: efímero, “usar y tirar, Grafitti, Moda, Arte, técnica… Balenciaga? No? Por qué? No tiene nada qué ver? Dónde está la idea luminosa? Dónde surge lo coherente y divulgativo? Lo reflexivo? Necesariamente en lo “encorsetado” y riguroso..?
Creo, Javier (y perdona que te tutee) que a tí te toca, desde un discurso coherente, divulgativo y audaz, dar a conocer el personaje y su obra. Y por fín, salir del tenebrismo y del “departamento estanco” a la luz, la brillantez y el colorismo.
Sí, ya sabemos que no contamos con un alto presupuesto y ahora, menos, pero…¡ imaginación al poder! ¿O no?
Ahí lo dejo……… Y… ¡Buena Suerte!