Con motivo del 40 aniversario de la muerte de Balenciaga, SueMissindie, blogger de TRENDENCIAS, escribe este artículo en su blog, que acabo de leer y que recorto y pego aquí, de forma literal.
En primer lugar, dar la enhorabuena a SueMissindie por haber escrito este artículo tan completo, sensible, preciso y cuidadosamente trabajado. Me ha encantado! Y despues, por supuesto, darle las gracias por haber acudido a mi blog para documentarse sobre el gran modisto. Es para mí un honor que la historia de mi familia y su relación con Balenciaga sirva a otros para su trabajo e investigaciones. Mi padre ya no está aquí, pero si lo hubiese leído, le hubiese encantado! Tanto él como mi abuelo, como buenos discípulos de Balenciaga, divulgaron la obra del gran modisto. Y como en otras ocasiones he comentado, ahora me toca a mí dar a conocer lo que he visto en mi casa y lo que mi familia me ha transmitido en relación a la Alta Costura, Balenciaga y su obra y el contexto en que se desarrollaba este mundo, hoy desaparecido. Todo ello aparecerá publicado en el libro: "Balenciaga. Mi Jefe": Obra póstuma de mi padre: Juan Mari Emilas.
Aquí va el artículo:
SueMissIndie 23 de marzo de 2012 | 16:06

Escribir un post sobre Balenciaga impone mucho. Cristóbal Balenciaga es el mejor diseñador que ha tenido España y sin duda uno de los mejores del mundo. Hablar sobre él es un acto de recogimiento y de asombro, siempre se descubren detalles nuevos sobre su vida y trabajo. Hoy se cumplen 40 años de su muerte y es un buen momento para recordar la figura de Balenciaga. El maestro de Guetaria sigue más vivo que nunca gracias al museo que lleva su nombre y a la casa Balenciaga, que sigue en el top ten de las grandes marcas de moda.

Pequeño resumen biográfico para una gran vida
“Una mujer no tiene necesidad de ser perfecta ni bella para llevar mis vestidos, el vestido lo hará por ellas”.
Cristóbal Balenciaga Eizaguirre nació en Guetaria (Guipúzcoa) el 21 de enero de 1895. Su familia era muy humilde, su padre pescador y su madre costurera. El pequeño Balenciaga siempre mostró predilección por la moda. La Marquesa de Casa Torre, que veraneaba en Guetaria, se sintió maravillada por las ganas del joven Balenciaga en ser modisto y lo introduzco en las maravillas de la alta costura. En 1907 se traslada a San Sebastián e inicia el aprendizaje como sastre en grandes casas de costura de la época, como Casa Gómez y New England.
En el año 1911 comienza a trabajar en los Grandes Almacenes Au Louvre de San Sebastián y en poco ya es jefe del taller de señoras. En 1914 se traslada a Burdeos para trabajar en una reconocida casa de modas. En 1917 crea su propia casa denominada C. Balenciaga en el número 2 de la calle Vergara de San Sebastián. 1918 se asocia con las hermanas Lizaso, comerciantes vascas, y componen los tres la sociedad Balenciaga y Compañía. En el año 1924 se disuelve la Balenciaga y Compañía y se establece él solo en el número 2 de la avenida de la Libertad. La reina María Cristina y la infanta Isabel Alfons se hacen clientes de Balenciaga, al igual que parte de la corte y la aristocracia de la época. En 1927 funda Eisa Costura, en el número 10 de la calle Oquendo de San Sebastián, con taller también de alta costura.

En 1931 en la Segunda República mucha de la clientela de Balenciaga se ve obligada a exiliarse debido a las dificultades del momento. La actividad de Balenciaga se ve mermada por ese hecho. En 1932 abre un nuevo establecimiento llamado B. E. Costura. En 1933 cierra Eisa Costura y B. E. Costura y funda EISA B. E. Costura. Abre una nueva sucursal el Madrid, en la calle Caballero de Gracia, 42 y en 1935 otra en Barcelona en el número 10 de la calle Santa Teresa.

En 1936 con la Guerra civil española Cristóbal Balenciaga se traslada a París. Las tres casas que tiene en España cesan su actividad temporalmente. En 1937 crea BALENCIAGA junto a Nicolás Bizcarrondo y Wladzio d´Attainville. Presenta su primera colección de Alta Costura que tiene un gran éxito. En 1938 su casa de San Sebastian se llamará Eisa Costura, al termino de la Guerra Civil las casas de Madrid y Barcelona también llevarán el mismo nombre. En 1939 Balenciaga presenta una colección con sus famosos vestidos “infanta”. En 1945 participa en el «Théâtre de la Mode», una exposición itinerante de muñecas vestidas de alta costura por los grandes diseñadores franceses.
En el año 1947 nace el primer perfume de Balenciaga llamado Le Dix y se presenta la colección denominada tonneau o barrol, una etapa donde experimenta con el volumen. En 1957 vuelve a las lineas más fluidas.
Suzy Parker en “Balenciaga por el Sena”, 1953.En 1958 el modisto presenta el vestido baby doll y los vestidos de cola de pavo real, más largos por detrás que por delante. Abraham crea para el modisto el tejido gazar. El Gobierno francés le otorga el título de Chevalier de la Légion d’honneura. La prensa le denomina “el Maestro” y el “Rey de la alta costura”.

En 1960 Balenciaga diseña el traje de novia de Fabiola de Mora, futura reina de Bélgica. En 1963 Balenciaga presenta un estilo sport e introduce las primeras botas de alta costura realizadas por Mancini. En 1968 diseña los uniformes de las azafatas de Air France. Es también el año que presenta su última colección y anuncia su retiro, así como el cierre de todas sus casas de París, Madrid, Barcelona y San Sebastián. Balenciaga deja la alta costura después de 50 años.
En el año 1972 reaparece para diseñar el vestido de novia de Carmen Martínez-Bordiú, nieta de Franco. El modisto fallece en Jávea (Alicante), el 24 de marzo de 1972.
La técnica Balenciaga
Un modisto debe ser un arquitecto para los planos, escultor para la forma, pintor para el color, músico para la armonía y filósofo para la medida.
Para escribir esta parte del artículo he leído con detenimiento y gran satisfacción el blog de la hija de una de las personas que compartió con Balenciaga grandes momentos y mucho trabajo. Se trata de Juan Mari Emilas, fue modisto al igual que su padre Juan Emilas, en la Casa Eisa de Madrid. Amigos y empleados del gran Balenciaga.

El abuelo de la autora del blog fue Maestro de la sección de Sastrería, junto con Felisa Irigoyen, Maestra de la sección de Fantasía, colaboradores de Balenciaga en España, desde 1926 hasta 1964. Hay un documental del año 2007 del director Oskar Tejedor “Balenciaga. Permanecer en lo Efímero”, en el que participó Juan Mari Emilas.
Juan Mari Emilas, aprendió el oficio de la mano de su padre en la casa de modas de Balenciaga. Allí empezó como aprendiz y fue escalando posiciones trabajando muy duro. No era nada fácil llegar a ser maestro o premiers. En los talleres era el lugar donde se llevaba acabo la misteriosa “Técnica Balenciaga”. Mariu Emilas nos cuenta en su blog el secreto de la “Técnica Balenciga”:
En la Casa de Madrid había cinco talleres o secciones: uno de Sastrería, dos talleres de Fantasía, uno de Sombrerería y el de Guarnicionería.
En el taller de Sastrería había 4 maestros: Pepita García, Maritxu Esnal, Faustina Sabido y Juan Emilas. Los maestros, primeros o premiers, como se les llamaba en París eran la máxima autoridad en el taller.
La Casa de Madrid estaba en la Gran Vía. Ocupaba dos plantas. La primera estaba conformada por dos pisos contiguos de aproximadamente unos 400 metros cada uno.Y en un sala amplia, estaba el taller donde convivían los cuatro maestros. Cada uno tenía a su cargo dos cortadores y un equipo de modistas: seis o siete oficialas. Cada oficiala tenía un primer ayuda, segunda ayuda y aprendiz.

Mi padre comenzó su formación con 17 años como aprendiz, con el oficial Mario Alonso, con quien estuvo aproximadamente un año. Posteriormente pasó a ser aprendiz de la oficiala Alejandra del Dedo.
En esta primera fase, el aprendizaje consistía en: Pasar hilos, hilvanar y hacer hombreras para después pasar a: plancha, secado de entretelas, deslustre de telas y sobrehilado.
Una vez superada la fase de aprendiz que podía durar un par de años, se pasaba a ser segunda ayuda. En esta etapa se aprendía a hacer mangas, hacer ojales, tapas de bolsillos carteras y preparar forros. Se practicaba todo ésto en retales.
Como primera ayuda, ya se empezaba a montar las prendas, hacer ojales en las prendas, pegar cuellos y mangas y hacer bolsillos.
De modo que una vez que se era oficial, ya se sabía hacer una prenda de principio a fin.
Cuando un cortador faltaba porque se jubilaba, dejaba el trabajo, etc..; el oficial ú oficiala que llevaba más tiempo, pasaba a ser cortador/a. Esto significa que muchos oficiales nunca llegaban a ser cortadores. Mi padre pasó a esta categoría cuando ya llevaba seis años de formación. Con 23 años.
Los cortadores eran los encargados de pasar los patrones de papel – así llegaban de París- a las toiles. Estas se las probaban los maestros a las clientas y una vez probadas, los cortadores “afinaban el patrón”, cortaban la tela y se la entregaban con las indicaciones correspondientes a la oficiala encargada de confeccionar la prenda, para que la fuese haciendo.
Dovima de Balenciaga por Richard AvedonTras esta primera prueba, el maestro, que es ahora quien afina la prenda, se la entrega a la oficiala para que la siga preparando “adelantada”, para la segunda prueba . Así hasta la tercera prueba o “terminada”. En ocasiones, también son los cortadores quienes afinan la prenda durante este proceso.
Normalmente para la confección de una prenda eran suficientes tres pruebas. Había salvedades en función la complejidad del cuerpo de la clienta, por ejemplo.
Pero para estos casos existían los maniquíes expresamente realizados para ellas.
Las pruebas de las prendas solo las realizaban los maestros, si bien, muchas oficialas sabían probar porque habían aprendido a base de fijarse en los maestros.
Mi padre empezó el aprendizaje de las pruebas, ayudando a su padre en el Salón.
Salir al salón era un privilegio que pocos tenían. Solo lo hacían los maestros y la persona que les ayudaban en las pruebas.

El salón era el espacio reservado para las pruebas. Mi padre hacía pasar a la clienta, le ayudaba a desvestirse, le colocaba la prenda y posteriormente mi abuelo aparecía para probar. De esta forma fue como Juan Emilas III aprendió los secretos de las pruebas y conoció a multitud de clientas, que posteriormente muchas, pasaron a ser suyas.
Estos secretos que forman parte de la llamada Técnica Balenciaga siempre fueron celosamente guardados, sobre todo por los maestros de la casa de París, que nunca estuvieron dispuestos a compartirlos. El caso es que una prenda de Balenciaga, no solo se denomina así porque es única, irrepetible y está hecha a medida de la clienta con un patrón específico; sino porque está confeccionada con una técnica determinada. Todo el proceso es complejo y exige de gran conocimiento para conseguir el resultado óptimo. Y una de las cuestiones primordiales son las pruebas. Es una parte del proceso que muy pocos dominan verdaderamente y que en gran medida determinará el sello Balenciaga.
Balenciaga, discípulos, amigos y admiradores
Balenciaga era una persona muy discreta, tímida, seria, reservada y muy exigente. Se dejaba ver poco por los talleres pero era un trabajador arduo y meticuloso. Tuvo como discípulos a Courrèges, Ungaro y Oscar de la Renta. Hubert de Givenchy también fue uno de sus discípulos, bastante tardío, y amigo.Entre sus clientas famosas se encuentran: Marlene Dietrich, Greta Garbo, Ava Gardner, Jackie Kennedy, Audrey Hepburn etc
Balenciaga me dijo: Sabes, Hubert, el éxito no es sinónimo de prestigio. El éxito es efímero, y el prestigio permanece.
Diana Vreeland comenta que:
“la inspiración de Balenciaga provenía de las plazas de toros, de los bailarines de flamenco, de los holgados blusones que llevan los pescadores, del frescor de los claustros”
Coco Chanel admiraba profundamente a Balenciaga:
“Fue el verdadero costurero, capaz de conocer los tejidos, cortarlos, coserlos con sus manos. Los demás sólo son diseñadores”

El museo
El museo de Balenciaga abrió sus puertas en Junio 2011 en Guetaria, ciudad natal de diseñador. Una apertura complicada ya que era un proyecto lleno de conflictos políticos y monetarios. SuEl Museo Balenciaga se ubica en un edificio nuevo anexo al Palacio Aldamar. La obra es del equipo AV62arquitectos. La colección del museo consta de unas 1200 piezas. Hay cursos, talleres y diferentes exposiciones entorno a Balenciaga y la moda. El museo cuenta con un taller de recuperación y restauración de piezas. Como anécdota contar que la gran periodista Suzy Menkes acudió a la inauguración del museo.
Disponen de la beca Nardin para la consevación y restauración de trajes de Balenciaga. Disponen de una fundación, llamada Fundación Cristóbal Balenciaga Museoa. En el museo se realizan conciertos, conferencias y encuentros didácticos sobre la figura de Balenciaga.
Cristóbal Balenciaga, 1967-Balenciaga 2008Balenciaga hoy
A día de hoy Balenciaga es Nicolas Ghesquière. La casa Balenciaga pertenece al Grupo Gucci. Ghesquière ha sabido transmitir en sus diseños la esencia de Balenciaga gracias a los volúmenes y la arquitectura de sus prendas. Ghesquière hasta hace bien poco no tenía acceso a los archivos ni bocetos de Balenciaga pero aún así ha sabido adaptar el legado de maestro a todas sus prendas. Los perfumes y los bolsos tienen un gran éxito entre el publico. Muchas famosas son admiradoras de la marca, Jennifer Connelly, Nicole Kidman, Gwyneth Paltrow etc. Ahora mismo la tendencia peplum se debe al diseñador. Así que esperamos una larga y fructífera vida al tándem Nicolas Ghesquière-Balenciaga.



Decía yo que era una peculiaridad "del arte de las últimas décadas... la disolución de las fronteras entre lo que entendemos como creación artística y la mera actuación vital de las personas y sociedades en el espacio y tiempo que les toca vivir". No afirmaba que fuera un fenómeno "nuevo", sino "característico", y que esto representaba "una fuerte corriente del arte actual por la que circula un elevado número de creadores".
Puestos a remontarnos al pasado se puede ir mucho más atrás de Duchamp. Podemos llegar hasta Leonardo cuando aseguraba que la pintura era una cierta cosa mental, lo que suponía rebajar la importancia del objeto pictórico y un señalamiento de que el verdadero protagonismo de la pintura (o el arte) acontecía cuando se superaba el nivel de lo retiniano (la complacencia sensorial) y se excitaban las preguntas en la cabeza del observador (la indagación personal del significado). También lo señaló siglos después Denis Diderot: "La pintura es muda, pero gracias a ella yo hablo conmigo mismo y me interrogo".
Sí, quedó claro desde el principio que te referías no a algo” nuevo”, sino a algo “característico”. Y cuando decía en mi último comentario: “No, No es nuevo.”, es lo que pretendía apoyar, pero sin duda no lo he expresado bien en el texto. Espero que ahora, quede aclarado. Y … conciliado!
Diderot…. Otro gran transgresor. Irónico y genial.
El prólogo de su libro Pensées sur l'interprétation de la nature (1753):
“Joven toma y lee. Si puedes llegar hasta el final de esta obra, no te costará comprender otra mejor. Como me he propuesto no tanto instruirte como ejercitarte poco me importa que admitas mis ideas o que las rechaces, con tal de que ocupen toda tu atención. Alguien más capacitado te enseñará a conocer las fuerzas de la naturaleza; me bastará con haber puesto las tuyas a prueba. Adiós.”
Y hablando de Leonardo… me viene a la cabeza… Hace poco estuve leyendo sobre los montajes efímeros de Leonardo da Vinci y su amigo, el ingeniero Francesco di Giorgio Martini –considerado el primer escenógrafo de la historia-. Fiestas espectaculares en suntuosas villas. Lástima que algunas fueran tan efímeras que ni siquiera llegasen a celebrarse por falta de previsión. En cierta ocasión, Leonardo realizó un “montaje” en el que el mobiliario (mesas, sillas y demás objetos) estaban realizados a base de comida (montañas de pan, verduras, hortalizas…). Se preparó todo de víspera. El resultado fue una larga mesa para decenas de comensales, con su vajlla, cubertería…..sillas y bancos y un grupo de soldados lo custodió durante la noche con objeto de que no apareciesen ladrones y se lo llevasen. Sin embargo, no pudieron evitar que los pájaros destrozasen todo aquello y la mañana siguiente el espectáculo fuese desolador. La fiesta, por supuesto, no se pudo celebrar.
El caso es que según iba leyendo lo que acabo de contar, me iban apareciendo una serie de imágenes de la última exposición de Alexander McQueen en el Metropólitan, de N.Y., este verano. “Belleza Salvaje” se tituló. (asociación de ideas, simplemente), pero que, a su vez, me llevó a imaginar una exposición sobre Balenciaga: colorista, brillante y ligeramente “salvaje” ( en esto interviene directamente la iluminación, elemento fundamental para crear una atmósfera adecuada) donde se manifestasen cualidades hasta ahora no mostradas de la obra del couturier.
Mariu Emilas
Vengo siguiendo desde hace unos dias esta interesante conversación y he de agradeceros a todos lo que nos estáis enseñando al hilo de un articulo "inocente" publicado por Ana Balda, cuyo blog sigo desde hace tiempo, al igual que el de Mariu Emilas.
Me sorprendió cuando nos transmitia Javier el comentario de este diseñador que consideraba la moda como artesania por el hecho de ser útil.
No soy experto en arte pero si diseñador y conocedor de la obra de Cristóbal Balenciaga desde hace años a traves de Carmen y Emilita Carriches dos de sus primeras manos en la casa Eisa de Madrid a quienes conocí en 1987 y por lo tanto, desde mi perspectiva, es muy importante no solo la apreciacion de volumen, color y proporción, sino también la construcción y la tecnica con la que estan concebidas las piezas expuestas. Recuerdo un dia en que mis maestras me mostraron un vestido negro de panamá de lana de 1957 con capa a juego (el museo conserva uno igual en su colección) sólo que a este le habian retirado el forro por que se encontraba muy deteriorado. Estuve todo el tiempo que pude contemplando aquella maravilla desde el interior, la forma en que estaba construido no se parecia técnicamente a nada que yo hubiera visto hasta entonces.
Años despues recuerdo haber tenido una sensación muy parecida cuando visite la ermita mozarabe de San Baudelio de Berlanga en Soria y me refiero a una sensacion de absorción tan evidente que incluso el vigilante me permitió acceder a zonas que habitualmente no estan abiertas al público y recorrerlo todo a mis anchas.
Volviendo a la obra de Balenciaga, creo que otro de sus grandes logros fue crear un taller que pudiera realizar todas sus ideas y no es facil conseguir mas de cuatrocientas personas conozcan a la perfección como debe realizarse un cuello Balenciaga.
Con estas apreciaciones no pretendo demostrar yo que la obra de Balenciaga sea arte, aunque tenga un museo consagrado a su cuidado y promoción, simplemente que a "nivel usuario" la diferencia, a veces, no es tan evidente.
Para decidirlo, doctores (y doctorandos) tiene la Santa Madre Iglesia, pero como dice el refrán: "Algo tendra el agua cuando la bendicen".
Javier Martín
Gracias, Javier, por unirte a la conversación. Tu comentario, desde la perspectiva de tu experiencia y trabajo, deja claro que no existe consenso entre los diseñadores respecto a la cuestión que plantea Javier González de Durana en su primer comentario. Interpreto con esto que dices de "a nivel de usuario la diferencia, a veces, no es tan evidente" que te refieres a que, quien mira, en este caso un balenciaga, tiene que conocer los entresijos técnicos de la costura, para saber apreciar el mérito del modisto en la conjunción de diseño (belleza)+construcción(patrón). Saber ver el mérito de haber visto algo y saber plasmarlo en la realidad, en este caso manipulando un tejido, con tijeras, hilo y aguja. Y todo con la dificultad añadida, de que un modisto nunca piensa en un traje como algo estático, para ser mostrado en un museo, sino como algo que va a tener vida, porque va a ser utilizado por alguien, es decir, tiene que ser llevable, cómodo. Eso añade a todo el proceso creativo de la costura la dificultad añadida de establecer una restricción importante: que lo que se está haciendo no puede limitar la capacidad de movimiento de quien lo va a llevar. Ahí esta a mi modo de ver, la "compleja complejidad" de vuestro oficio. Por eso creo que cuando se consigue la terna: belleza, perfección técnica y funcionalidad, sí estamos ante algo que sí debería ser considerado arte. Algo que a la vista de todos los comentarios, al menos Javier González de Durana, Mariu, tú y yo, compartimos.
Vaya…! Qué agradabilísima sorpresa tenerte en la conversación, Javier!
Y a tí , volver a leerte, Ana! Por supuesto!
El que tambien espero que vuelva a incorporarse es Javier González de Durana, que aporta en cada comentario “sabiduría y brisa fresca” desde un ángulo de visión sumamente interesante: el mundo del arte -y además: “desde dentro”: desde el Museo de Getaria-, a nuestro tema Balenciaga : Tan falto por estudiar, por un lado y tan manido, por otro.
Volviendo al aspecto técnico que comenta Javier… lo cierto es que “las tripas “ de una prenda de Balenciaga no tienen nada que ver con las “tripas” de otras prendas. Y lo más curioso de todo es que cuando observas lo que hay “bajo el forro” (entretelas, picados, tapas; en ocasiones: plomos…..) pudiera dar la sensación , de que por esta complejidad constructiva, la prenda debe ser “pesadísima” y sin embargo, resulta absolutamente ligera cuando nos la ponemos. Como una pluma. Y no exagero en absoluto. Este era uno de los objetivos del modisto y desde luego, lo conseguía. Por eso, tantos le denominan “Arquitecto de la Moda”. Porque no sólo era conocedor de la técnica de Alta Costura, sino que además su aportación fue fundamental para que ésta creciese, evolucionase y llegase a un nivel de perfección tal, de forma que sus creaciones resultasen esteticamente impecables en cuanto a línea, volumen y formas. De una limpieza absoluta y una sencillez exquisita. Los que le denominan “arquitecto”, saben muy bien de lo que hablan: El trabajo de Balenciaga estaba fundamentado en unos sólidos cimientos. Como si cada prenda se tratase de un edificio concebido desde la solidez, la permanencia y la perfección técnica; para exteriormente, mostrarse: firme, al mismo tiempo que delicado, liviano y bello.
El mismo dijo , tras retirarse la ya famosa frase: "Un modisto debe ser: arquitecto para las líneas, escultor para la forma, pintor para el color, músico para la armonía y filósofo para la medida".
Mariu Emilas