Esta mañana, ojeando el blog Style is an attitude, me he encontrado con el último y jugoso post de Ana Balda sobre Balenciaga: "Balenciagas" : Just masterpieces.
Tras leer el artículo han aparecido dos, no menos, interesantes comentarios al mismo. El primero era de Javier González de Durana, actual Director del recién inaugurado Cristóbal Balenciaga Museoa, en Getaria y el segundo, la respuesta de la propia Ana Balda.
He pretendido incluir un comentario mío, pero resulta que tal ha sido mi emoción al escribir y esribir y escribir... que por lo visto he superado el número máximo de caracteres y no he podido dejar, en el blog de Ana, mi comentario. Así es que esta es la razón de que lo deje aquí. Porque mi intención, como digo era "conversar".
Con lo cual: instrucciones de uso: Acudir a Style is an attitude, leer el post para despues leer los comentarios aquí copiados; tras el cual, aparece el mío. Para quién tenga paciencia y ganas de seguir leyendo sobre Balenciaga... ahí va...
Javier González de Durana dijo...
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Este final, "vestidos, capas y chaquetas que por su corte, proporción y perfección, también son obras de arte", con el que estoy totalmente de acuerdo, me impulsa a comentar aquí que hace pocos días tuve un encuentro con algunos diseñadores vascos en el propio Cristóbal Balenciaga Museoa. En una conversación informal con varios de ellos me preguntaron que clase de contenidos se verían en el futuro dentro del museo, si habría exposiciones de arte o si serían siempre sólo de moda. Respondí que la intención era mezclar las tipologías artísticas en la medida de lo posible y presentar diálogos cruzados entre las artes; vestimenta, pintura, escultura, fotografía, vídeo... De pronto varias de las personas presentes, diseñadores y diseñadoras, me respondieron que la ropa no era arte, sino artesanía por tratarse de algo utilitario. Me quedé muy sorprendido de que esa afirmación procediera de profesionales del sector. Repliqué que para mí cierta moda es arte, del mismo modo que cierta pintura lo es y otra pintura no pasa de ser mera decoración, y que la arquitectura también es algo utilitario sin que no se cuestione por ello su condición de arte. En fin, lo dejo aquí a la espera de poder profundizar en futuras ocasiones en este asunto que yo creía sus propios protagonistas tenían más claro.
- 22 de octubre de 2011 16:29
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ana b dijo...
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Gracias por tu comentario, Javier y sé bienvenido a este blog. Es un tema profundo. La pregunta que subyace de fondo afecta al mundo del arte en general:¿qué puede ser considerado una obra de arte? Un tema recurrente, especialmente después de lo de Duchamp y su famoso urinario, que afecta especialmente al mundo de la moda desde que entró en los museos. En cualquier caso, incluso entre los más escèpticos, hay consenso en que pocos dominaron la técnica tanto como Balenciaga en esto de "hacer cosas hermosas". El quiz puede que esté en esto que dices: "cierta moda es arte, del mismo modo que cierta pintura lo es y otra pintura no pasa de ser mera decoración, y que la arquitectura también es algo utilitario sin que no se cuestione por ello su condición de arte". Supongo que influye también el sujeto que mira, me refiero a su capacidad para saber apreciar "las cosas bellas". ¿Una cuestión de formación, de actitud, de saber mirar? ¿de tiempo para detenerse y diferenciar? Quizás necesitemos también un filósofo en esas futuras ocasiones.
En cualquier caso el Museo Balenciaga puede contribuir mucho a profundizar en cuál es el lugar de la moda. Un placer tenerte por aquí interactuando en torno a Balenciaga y la belleza. Saludos. - 22 de octubre de 2011 17:03
- Y yo, pretendía decir:
Buenos días! Bonita mañana de domingo para leer, reflexionar, debatir y … por qué, no? polemizar un poquito…
“La moda no es un arte, pero para dedicarse a ella hay que ser un artista”. Yves Saint-Laurent.
Si me permitís participar en vuestra conversación sobre si la Moda es o no es Arte…. Os diré, por si sirve de aportación, que hasta hace exactamente un año, en mi tesis doctoral sobre Cristóbal Balenciaga, uno de los aspectos a tratar era el de “demostrar” que el modisto elevó la Alta Costura a Disciplina Artística.
Digo “ hasta hace un año”, porque fue en octubre de 2010 cuando tuve mi última conversación con Lesley Miller –conservadora del departamento textil del Museo V&A y gran experta en Balenciaga- sobre ésto y ella, de la manera más simple –al mas puro estilo británico diría yo… aunque ella es galesa- desmontó mi teoría en un segundo con la simple observación: “Se trata de una cuestión de definición. Quizá en español el concepto “artista” y “artesano” no sea muy diferente. En inglés, la diferencia es clara. Está en el diccionario.” Claro que, ella, qué me va a decir siendo, como es, Conservadora del Museo -más importante del Reino Unido-, que ilustra la evolución de las llamadas “artes industriales” o “menores”…
(Vaya por delante mi admiración por Lesley Miller. En las ocasiones en que he charlado con ella he comprobado su gran profesionalidad, su profundo conocimiento y su humildad y generosidad para con ese conocimiento; cosa que alabo de forma especial. Y no pierdo de vista que debido a esta “simple” observación suya mi investigación tomó un camino bastante más interesante que el inicialmente tomado.)
Su respuesta, en un primer momento, me dejó bloqueada porque mi hipótesis, tal y como estaba planteada, se caía inevitablemente. Pero la reflexión que vino después, fue muy interesante porque me ayudó a profundizar en la cuestión fundamental : la naturaleza creadora de Balenciaga, los aspectos psicológicos que poseía ( que son ni más ni menos los que posee una persona que llega a la “Excelencia”, en cualquier ámbito de la vida), su necesidad de permanente búsqueda de la perfección a través de un proceso creativo que le llevaba a una materialización de la “idea” absolutamente genial, en el sentido más estricto de la palabra “genial” (Los comienzos de la investigación sobre la creatividad se remontan a la Psicología del pensamiento. Graham Wallas (1926) habla de pensamiento creativo, que es común al artista y al científico. Este, se propone la tarea de descubrir nuevos hechos y principios, en tanto que el artista se propone como meta la interpretación de cosas, relaciones o valores imaginarios. Pero en ambos casos podemos seguir las cuatro fases de proceso: 1) preparación, 2) incubación, 3) iluminación y 4) verificación. Y por supuesto, Balenciaga pasa por estos cuatro estadios) y la combinación de todo sumada a un profundo conocimiento de la técnica –en permanente evolución- dio lugar al hombre “completo”, visionario y creador que conocemos.
Las creaciones de Balenciaga son alabadas por sus coetáneos por adelantarse de forma permanente a su tiempo en un sentido estético absolutamente revolucionario, arriesgado e innovador y tambien, técnico. Y esto último, es algo fundamental que en el caso de Balenciaga, no podemos perder de vista.
Su clientela le adora por lo mismo. Pero en el caso de las clientes, lo visual y lo técnico, se traduce en: ser portadora de la belleza sin igual, ser la mujer más exquisita, deliciosa y “segura” de la velada: la más actual y sin duda, la más rica. Pero no sólo esto. Vestir Alta Costura de Balenciaga no sólo significa brillar en Sociedad como ninguna. La Alta Costura y en particular, Balenciaga, tiene la particularidad de hacer sentir a la mujer que porta una de sus prendas: cómoda, ligera, consciente de que la prenda no solo, se ajusta perfectamente a nuestro cuerpo y no, nuestro cuerpo a ella (fundamental diferencia entre la Alta Costura y el Prêt-a-Portèr) sino que además, “acompaña” nuestro caminar, nuestros movimientos de brazos, cuello, cabeza… y todo ésto sólo lo percibe la persona que ha llevado un Balenciaga. De ahí esa expresión de algunas de sus clientes en cuanto a “sentirse dentro de una segunda piel”.
Una prenda de Balenciaga está “construída” desde una profunda necesidad de búsqueda de la “Perfecta Belleza”: Desde una sensibilidad especial para los tejidos que mostró desde niño y que más adelante desarrolló llegando a conocer a la perfección el comportamiento de éstos; desde un conocimento de la técnica , inicialmente, de sastrería y que más tarde, en sus manos, llegaría a convertirse en la “Técnica Balenciaga”; desde un estudio pormenorizado de la anatomía femenina y del movimiento del cuerpo humano; desde la observancia de las costumbres, modos y maneras de la sociedad de su época; desde su pasión por el Arte, el Folklore… su tremenda religiosidad y… su curiosidad natural.
Como todo creador entregado a su trabajo de forma apasionada y permanente, sin conceder permiso ninguno a la distracción; plasma su carácter, sus pasiones, conocimiento, experiencia, intereses , preocupaciones y propios dramas en su obra. El creador genial, imprime su propio sello, marca la pauta y permanece.
Cómo dijo él mismo a Monsieur Givenchy: “ La Moda pasa, el estilo permanece.”
A Balenciaga no le interesaba la Moda. Para él no era mas que un concepto. El era un creador que valoraba el “permanecer” y la Moda es Efímera. Hoy nace y mañana muere. Lo que le interesaba era la Alta Costura y ese “estilo” que él perseguía y conseguía, de forma incesante.
Conoció desde niño la costura porque fue lo que vio en su casa. Elresultó ser un “talento” y fue deslumbrante en el campo de la Alta Costura. Lo hubiese sido en otro área? En la arquitectura… la escultura.. la ingeniería? Lo convertiría ésto en artista, artesano, técnico…?? Que más da….??!! (digo yo…)
Y a mí ya no me interesa si Balenciaga era un artista, si la Moda es Arte o si el Arte es Moda. Porque como decía Lesley Miller, todo ello lo recoge el diccionario.
Mi padre y mi abuelo –ambos modistos de Eisa, Madrid- decían que Balenciaga era un artista. Ellos, a sí mismos, se definían como artesanos.
Al fín y al cabo, si la gente dice o no dice ésto o aquello, en muchos casos; solo depende de una normativa, muchas veces trasnochada y recogida en un documento, de una definición del diccionario o de una creencia “acomodada” en nuestro cerebro.
A mí me interesa el Balenciaga creador. El genio. Como el que le interesa a Ana Balda y el que parece, le interesa a Javier González de Durana. Creo que ahondar en el Balenciaga creador y el “bautizar” al Museo Balenciaga como “Espacio de Arte Contemporáneo” es una buena idea para gestionar un museo, ya apagadito antes de comenzar a andar, como es el de Getaria. Bonito reto. Y bonita apuesta.
Y…. A mi modo de ver… Por supuesto que el Museo debe recoger exposiciones de diferentes tipologías de arte! … Cómo explicar, divulgar si no, quién fue Balenciaga? Cual fue el contexto social, político, artístico de la epoca? Cual fue su contribución, En qué se inspiraba? Por qué hacía lo que hacía? Quién era esa clientela para quién cosía? Cómo la confluencia de diferentes aspectos, circunstancias, influencias dan lugar a la creación tanto en él como en otros creadores?, cómo ha influído su trabajo en posteriores generaciones, en los diferentes movimientos en torno al Arte, la Moda…? Qué hubiese pasado si Balenciaga hubiese nacido en el S.XXI ¿ Qué uso hubiese hecho de las Nuevas tecnologías alguien arriesgado y visionario como él?
Qué diferencias y analogías existen entre la creatividad artística y la científica? Se puede comparar a Balenciaga con Pasteur?....... ¿No? ¿Por qué?........
A finales de junio me encontré en san Francisco, en el Museo Young, viendo la exposición de Balenciaga : “Balenciaga & Spain” a un arquitecto de 79 años que me explicó el interés que suscitaba en él la construcción que hacía Balenciaga de sus mangas.
Qué opinaría de ellas Frank Lloyd Wright? …Y Norman Foster? El segundo, sigue con vida. Por qué no preguntárselo? Y a Moneo? Calatrava?....Por qué no reflexionar, investigar y pensar en la posibilidad de crear una exposición con todo ello? ….Un ciclo de conferencias, un catálogo editado, por ejemplo, por Elena Ochoa…
¿Qué ocurre con el “Arte Callejero” el arte de usar y tirar y su similitud al concepto y al uso que se hace de la Moda actual? Y qué vestido de Balenciaga (tal vez el de falla amarillo que regaló a Givenchy cuando éste cumplió 23 años) nos puede servir de punto de partida para pensar en un discurso expositivo relacionado con los conceptos: efímero, “usar y tirar, Grafitti, Moda, Arte, técnica… Balenciaga? No? Por qué? No tiene nada qué ver? Dónde está la idea luminosa? Dónde surge lo coherente y divulgativo? Lo reflexivo? Necesariamente en lo “encorsetado” y riguroso..?
Creo, Javier (y perdona que te tutee) que a tí te toca, desde un discurso coherente, divulgativo y audaz, dar a conocer el personaje y su obra. Y por fín, salir del tenebrismo y del “departamento estanco” a la luz, la brillantez y el colorismo.
Sí, ya sabemos que no contamos con un alto presupuesto y ahora, menos, pero…¡ imaginación al poder! ¿O no?
Ahí lo dejo……… Y… ¡Buena Suerte!
Me alegra que el post que escribí el viernes haya suscitado esta interesante conversación. Por todo lo que dices, titulé y terminé el post con la palabra inglesa "masterpieces". Como te comentaba Lesley Ellis, el término hace referencia a algo que ha sido creado según los más altos estándares de la técnica de un oficio (algo siempre artesanal, que se hace con las manos)y que por esa rezón, tiene una connotación de "ser digno de contemplación". En este sentido, Las Meninas, una escultura de Giacometti o una casa de Frank Lloyd Wright son "masterpieces". Y podríamos añadir que también lo es un vestido de Cristóbal Balenciaga.
Publicado por: ana b | domingo 23 de octubre de 2011 en 16:05
Me ha encantado tu post, Ana! (Siempre haciendo uso de la palabra precisa en el momento adecuado!) Y sí.. ya ves que tu artículo ha gustado mucho y desde luego para mí, esta mañana de domingo, ha sido un estímulo para reflexionar, recordar y escribir.
Es un placer compartir opinión y conocimiento con los amantes de la moda, el arte y "el buen gusto". Gracias por tu respuesta, Ana!
En cuanto a la conversación con Lesley quizá no he sido muy explícita. Se habló sobre la posibilidad de incluir de forma "oficial" la Moda en el campo de las llamadas "Bellas Artes", cosa que ella, no compartía.
Un abrazo y seguimos hablando...
Publicado por: Mariu Emilas | domingo 23 de octubre de 2011 en 22:07