Esta navidad, Louis Vuitton nos regala una vista refrescante, alegre y muy atractiva en sus escaparates de las grandes Millas de Oro del planeta. Estas imágenes corresponden a la Avenida Michigan en Chicago.
And again... menos, es mas. A través de la repetición de un único elemento, en este caso, una pequeña bolita de cristal, se ha conseguido un resultado, como digo, muy interesante.
La repetición de un elemento en una vitrina, es un recurso visual que funciona muy bien, porque propicia que la imagen total (el escaparate en este caso) permanezca en el recuerdo del espectador. Y las técnicas expositivas comerciales persiguen ésto, logicamente, como primer objetivo.
El hecho de que estas hileras de pequeñas bolas de cristal que cuelgan desde el techo hasta el suelo, estén situadas en un escaparate, cuyo fondo es un espejo, da lugar a este efecto de miles de gotas de lluvia que rodean al producto expuesto. Sencillo sí, pero con un exquisito detalle de distinción: cada bolita lleva grabado el logotipo de La Casa. El detalle del lujo.
Es importante destacar que teniendo en cuenta que la navidad americana es especialmente "clásica" en cuanto a ambientación se refiere: el abeto verde con sus adornos rojos y dorados, la habitual guirnalda y las miles y miles de luces en árboles, escaparates y fachadas... este escaparate, resulta especialmente impactante y "refrescante", en el contexto descrito.
Comentarios